PT Mayo 2026

Este mes nos hemos metido de lleno en uno de esos proyectos que, una vez los pruebas, ya no puedes dejar de hacer: los cestos.

Porque sí, son bonitos (mucho), pero sobre todo son increíblemente útiles. Sirven para organizar lanas, guardar proyectos, ordenar un baño, una mesa de trabajo o cualquier rincón de la casa. Y lo mejor es que puedes adaptarlos completamente a tus necesidades: tamaño, forma, material, textura… todo.

En este bloque hemos trabajado con materiales más estructurados como el trapillo, cintas y fibras similares, que nos permiten crear piezas con cuerpo, resistentes y duraderas. Este tipo de materiales cambia completamente la experiencia de tejido: el punto se siente diferente, la tensión cobra aún más importancia y cada decisión tiene un impacto directo en la forma final.

A lo largo de las clases hemos visto cómo construir cestos desde cero, empezando por bases sencillas y entendiendo bien cómo crecen las vueltas para mantener la forma. Hemos trabajado también el punto bajo centrado para conseguir acabados más definidos, y algo muy importante: cómo evitar el efecto esquina, para que nuestras bases queden realmente redondas y limpias.

Pero más allá de la técnica, este tipo de proyectos tienen algo especial:
son rápidos, agradecidos y muy versátiles. Te permiten experimentar sin miedo, probar materiales nuevos y, casi sin darte cuenta, empezar a tomar decisiones propias como tejedora.

Como en todo el Proyecto Colcha, la idea no es solo que sepas hacer un cesto, sino que entiendas cómo funciona… para que puedas hacer muchos más, a tu manera.

Tipos de trapillo y otros materiales Cómo evitar el efecto esquina Organizador Tocador