PC2 Abril 2026

Hay un momento en el aprendizaje del ganchillo en el que todo empieza a encajar de otra manera. Hasta ahora has tejido recto, has aprendido a aumentar, a disminuir y a controlar los puntos dentro de una estructura bastante previsible. Pero con el chevrón el tejido cambia: aparecen picos, valles y un ritmo que hace que la superficie deje de ser plana y empiece a tener dirección y carácter.

El chevrón no es un punto en sí mismo, sino una forma de organizar los puntos para que el tejido cambie de dirección de manera controlada. Y eso es lo que lo hace tan interesante, porque en cuanto entiendes cómo funciona, dejas de depender de patrones cerrados y empiezas a comprender cómo se construyen los tejidos de verdad.

A lo largo de este módulo vamos a trabajar el chevrón desde distintos enfoques. Aprenderás a generar ese zig zag y, sobre todo, a entender su lógica: cómo se forman los picos y los valles, cómo se distribuyen los aumentos y las disminuciones, cómo influyen el punto, la tensión o el color en el resultado, y cómo adaptar esta estructura a diferentes formatos. Lo veremos tanto en aplicaciones para la colcha como en proyectos más completos, donde el chevrón deja de ser un ejercicio y pasa a formar parte de una pieza real.

También iremos viendo que no existe una única forma de hacer chevrón. Puede ser más abierto o más cerrado, más suave o más marcado, con distintos ritmos o combinaciones de puntos, y el uso del color puede cambiar completamente su efecto. Todo esto abre la puerta a empezar a tomar decisiones propias: cuánto quieres que suba un pico, cuánto quieres que baje un valle o qué ritmo visual quieres crear en tu tejido.

Al principio puede resultar un poco desconcertante, y es normal. Pero poco a poco empezarás a reconocer el patrón sin necesidad de contar constantemente, y el tejido te irá indicando por dónde seguir. Por eso es importante tomarse este módulo con calma, observar lo que ocurre en cada fila y permitirse probar y ajustar.

Porque aquí no se trata solo de tejer un zig zag, sino de entender cómo se construye. Y cuando eso ocurre, el chevrón deja de ser un dibujo y se convierte en una herramienta que puedes adaptar a lo que quieras hacer.

Aplicación Chevron