PC1 Abril 2026
A lo largo del curso hemos ido trabajando puntos, estructuras y formas de tejer. Poco a poco habéis ido ganando soltura con las manos, entendiendo cómo crecen las piezas, cómo se comporta el hilo, cómo se construye un tejido.
Pero hay una parte que muchas veces queda en segundo plano y que, sin embargo, lo cambia todo: el color.
Normalmente elegimos los colores de una forma bastante intuitiva. Porque nos gustan, porque nos parecen bonitos, porque los hemos visto en una foto o porque “combinan”. Y eso es completamente normal. De hecho, es la forma natural de empezar.
El problema aparece cuando esa intuición se queda corta. Cuando no sabemos por qué algo funciona o por qué no termina de encajar. Cuando probamos una combinación y no nos convence, pero tampoco sabemos qué cambiar. O cuando directamente nos bloqueamos delante de los ovillos sin tener claro por dónde empezar.
Este módulo nace precisamente en ese punto.

No está pensado para complicar el color ni para convertirlo en algo teórico o lejano. Está pensado para todo lo contrario: para hacerlo más claro, más comprensible y, sobre todo, más útil.
Aquí vamos a empezar a entender qué es realmente el color. No solo como algo que vemos, sino como una combinación de luz, materia y percepción. Vamos a ver por qué un mismo color cambia según la luz, según el material o según los colores que lo rodean. Y vamos a empezar a poner nombre a cosas que hasta ahora hacíamos de forma intuitiva.
También vamos a trabajar cómo se organizan los colores entre sí, cómo se relacionan, qué ocurre cuando los acercamos o los contrastamos, y por qué algunas combinaciones generan calma mientras otras tienen mucha más energía.
Y hay algo especialmente importante en el ganchillo: vamos a aprender a mirar más allá del color en sí. A fijarnos en lo claro y lo oscuro, en el contraste real, en lo que hace que un tejido tenga profundidad o, por el contrario, se quede plano.
Todo esto no es para que hagáis combinaciones “perfectas”. No existe eso.
Es para que empecéis a tomar decisiones con más conciencia.
Que cuando elijáis una paleta sepáis por qué lo estáis haciendo.
Que podáis ajustar una combinación sin tener que empezar de cero.
Que ganéis seguridad poco a poco.
Porque cuando el color deja de ser una intuición difusa y pasa a ser algo que entiendes, cambia la forma en la que trabajas. Te vuelves más libre, no más limitada.
Y eso es exactamente lo que buscamos aquí.
